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                                                  Aparición

                                                     de las

                       Universidades Laborales Españolas

    Las Universidades Laborales como Instituciones de Formación

Capítulo I

  1.- La aparición de las Universidades Laborales

1.1 Antecedentes históricos

 
Las Universidades Laborales en España tienen su referente en la Universidad del Trabajo Paul Pastur sita en Charleroi, provincia de Hainaut (Bélgica).
El antecedente inmediato nacional de mayor trascendencia a las Universidades Laborales lo constituyó, tras la Guerra Civil, la Escuela de Capacitación Social de Trabajadores, dependiente del Ministerio de Trabajo, y que fue creada en el año 1.942. La Escuela de Capacitación Social de Trabajadores compartía con lo que serían posteriormente las Universidades Laborales los objetivos de elevar el nivel cultural quienes en terminología de la época, el régimen denominaba “productores”. Dicha Escuela organizaba e impartía cursos de formación para trabajadores con “inquietudes sociales contrastadas”.


En el otoño de 1.950, en una conferencia pronunciada por José Antonio Girón de Velasco, Ministro de Trabajo y verdadero artífice de la creación de las Universidades Laborales, en el Ateneo de Sevilla, hace alusión por primera vez a estas Instituciones:
«Vamos a crear gigantescas Universidades Laborales, castillos de la reconquista nueva, donde vosotros, y sobre todo vuestros hijos, se capaciten no sólo para ser buenos obreros, que eso es poco, y eso es todo lo más que quisieran los enemigos. Vamos a crear centros enormes, donde se formen, además de obreros técnicamente mejores, hombres de arriba a abajo, capacitados para todas las contiendas de la inteligencia, entrenados para todas las batallas del espíritu, de la política, del arte, del mando y del poder.»

 
Las Universidades Laborales fueron creadas en los años 50 del pasado siglo como entidades educativas complejas e integrales, formadas por un conjunto de instalaciones capaces de dar cabida a miles de alumnos en régimen de internado en su gran mayoría, procedentes de toda Españade y pertenecientes, en general, a las clases sociales mas desfavorecidas.
Las primeras Universidades Laborales creadas fueron las de Gijón (1955), Sevilla, Córdoba y Tarragona (1956), consolidadas por la Ley 40 de 11 de mayo de 1.959. Su importante desarrollo posterior, a lo largo de los años 60 y 70 del pasado siglo, hace que al final de su trayectoria histórica como institución educativa, existiesen en España un total de 21 centros, siendo en el año 1.976 cuando se inaugura el último de estos centros, el de Vigo


1.2 Creación de las Universidades Laborales

 
Las Universidades Laborales aparecen definidas en la introducción del Estatuto Docente de las Universidades Laborales, aprobado por Orden de 16 de agosto de 1.958, donde se afirma que se trata de instituciones creadas por el Ministerio de Trabajo y sostenidas por las Mutualidades Laborales, y que son instituciones docentes dedicadas, en estrecha cooperación con el Ministerio de Educación Nacional, a la formación profesional y técnica- en todas sus modalidades de estudios y grados-  y a la formación humana de la juventud española.
En el Preámbulo de este Estatuto se definen, además, las Universidades Laborales como «instrumento esencial de nuestra más decisiva acción revolucionaria. El sujeto activo de toda revolución verdadera, quien, en definitiva, hace o padece la historia es el hombre. Forjar el hombre en todas sus dimensio-nes, entero y completo, es la tarea de las Universidades Laborales...». La utilización del nombre de Universidad para estas instituciones educativas era conscientemente utilizado y explicado en estos términos: «no a título de remedo ni usurpación, sino por que el viejo vocablo Universitas abarca precisamente el conjunto total de planes, estudios, grados, disciplinas del mundo laboral y por que bajo el caben sin distinción todos los sujetos capaces de recibir la educación humana, profesional y técnica, que los acredita como hombres y como trabajadores» 

1.2.1 Estatuto Provisional de las Universidades Laborales (aprobado por Orden conjunta de los Ministerios de Educación Nacional y de Trabajo de 12 de julio de 1956)

 
La primera regulación, que constituye de hecho la norma de creación de las Universidades Laborales, aparece con la Orden conjunta de los Ministerios de Educación Nacional y Trabajo de 12 de julio de 1.956, por la que se aprueba el Estatuto Provisional de las Universidades Laborales, pasando a convertirse en definitiva al cabo de dos años, por Orden de Presidencia de Gobierno de 16 de agosto de 1.958.


1.2.2 Estatuto Docente de las Universidades Laborales (aprobado por Orden de 16 agosto 1958)

 
En cuanto a su ámbito, el presente Estatuto regulaba el funcionamiento docente de las Universidades Laborales de Córdoba, Gijón, Sevilla y Tarragona y las que en lo sucesivo pudieran reconocerse como tales.
En su artículo 2 el Estatuto docente define la Universidad Laboral como “órgano docente de las Mutualidades Laborales, con personalidad jurídica propia con las prerrogativas que las leyes vigentes confieren a las entidades de este carácter”, siendo sus fines los recogidos en el artículo 3º:
     a) Formar, educar y adiestrar a sus alumnos en el orden humano, profesional y técnico a través de los diversos grados docentes.
     b) Atender el perfeccionamiento técnico , profesional y social de los trabajadores adultos, enriqueciendo al mismo tiempo su espíritu y formación humana.
    c) Elevar el nivel cultural, social y de la producción en el área en que radique la Universidad Laboral mediante cursos específicos y de extensión cultural.
   d) Facilitar a través de un sistema becario o mediante la creación de instituciones adecuadas, el acceso de los alumnos más capaces o de probada vocación a otros estudios de cualquier jerarquía, bien en Establecimientos propios o en aquellos donde se impartan las enseñanzas correspondientes.”

Los estudios que se podían realizar en las Universidades Laborales se distribuirán en dos grupos docentes:

          1.2.1. a  - Enseñanzas Regladas

Definían las enseñanzas regladas como aquellas que se imparten de acuerdo con las normas legales vigentes en relación con la docencia respectiva:
                         Formación Profesional, Industrial y Agrícola
                         Bachillerato Laboral, Elemental y Superior
                         Formación Técnica, de Grado Medio y Superior.
                         Formación Social.

El Estatuto recogía que “para cursar estos estudios existirán en las Unidades Laborales las Instituciones siguientes:
                         Escuelas de Aprendizaje y Maestría Industrial.
                         Escuela de Capataces Agrícolas.
                         Institutos Laborales.
                         Escuelas Técnicas de Grado Medio y Superior
                         Escuelas Sociales. 

      1.2.1.b Enseñanzas no regladas


Aparecían recogidas como aquellas enseñanzas no regladas “las que imparte la Universidad de acuerdo con los planes establecidos por el Consejo Técnico de Universidades Laborales y aprobados por la Jefatura del Servicio de Mutualidades Laborales, y que están orientadas a la formación de profesionales y técnicos según las necesidades de la producción. La ordenación de estas enseñanzas es privativa de la Universidad Laboral, en tanto no sean reguladas oficialmente.
Se considera dentro de este grupo de enseñanzas las correspondientes al perfeccionamiento profesional y capacitación social de trabajadores adultos. El perfeccionamiento profesional tiene como finalidad la de dotar al trabajador de los conocimientos tecnológicos del oficio que ejerce en su profesión habitual y se completan estas enseñanzas con las correspondientes a capacitación social, dedicadas al estudio de las materias referentes a Productividad, Relaciones Humanas, así como las normas fundamentales de la legislación social vigente.
Con el fin de que la Universidad Laboral sea un instrumento docente de acuerdo con las exigencias del tiempo, los planes de estudios procurarán abarcar las enseñanzas que exijan el progreso de la técnica y el de la industria nacional, en cuya zona de influjo se sitúa esta institución.”
El Estatuto recogía diferentes artículos relativos al patrono, emblemas, símbolos, calendario y fiestas especiales de las Universidades Laborales.
En lo relativo a las actividades docentes su Capítulo III, artículo 8 recogía que las Universidades Laborales estarán integradas por un conjunto de instituciones educativas que abarcarían los siguientes órdenes docentes:
      - Los estudios correspondientes a la Formación Profesional industrial , en sus distintos grados y en las especialidades que en cada caso se les reconozcan.
     - El Bachillerato Laboral Elemental y Superior en las modalidades y especialidades que en cada caso se determinen.
     - Enseñanzas de perfeccionamiento profesional y de Formación y Capacitación Social.
     - Enseñanzas profesionales elementales y estudios técnicos especiales de los grados medio y superior, respectivamente, encaminados a proporcionar personal calificado o técnicos especializados.
Asimismo el artículo 9 dedicado a la Formación humana recogía que “En todas las actividades docentes a que se refiere el artículo 8 constituirá tarea fundamental la formación humana, que estará dedicada especialmente a desarrollar en el alumno las nobles facultades del espíritu en su triple dimensión religiosa, cultural y social, estimulandonsión religiosa, cultural y social, estimulando el sentimiento de solidaridad y de servicio imprescindibles para el pleno desenvolvimiento de la personalidad. Será característica de la formación humana el que su aplicación comprenderá a todos los alumnos en todos los grados docentes y durante la totalidad de la vida universitaria.”
La regulación de las enseñanzas citadas aparecía en el artículo 10 “Las anteriores enseñanzas se ajustarán, de estar ya regladas, a las normas que regulen la organización y reconocimiento de las mismas. Cuando se refiera a enseñanzas que no estén regladas, los títulos previos exigibles, planes de estudios, años de duración, número de cursos y demás condiciones a que hayan de ajustarse serán determinadas por el Consejo Técnico. Corresponderá a la Jefatura del Servicio de Mutualidades autorizar su implantación, de acuerdo con la propuesta que les sea elevada por el Consejo Técnico de Universidades Laborales”.

1.2.3 Órganos de las Universidades Laborales


En cuanto a los órganos de las Universidades Laborales preceptúa que la superior dirección y orientación de las Universidades Laborales corresponderá a la Jefatura del Servicio de Mutualidades Laborales y recoge diferentes órganos de gobierno y asesoramiento de las Universidades Laborales, tales como:

  - El Rector, quien ejerce el gobierno de la Universidad Laboral, asistido por la Junta de Dirección, el Claustro, como órgano asesor, el Vicerrector y la Secretaría General.

Clasifica asimismo al personal docente en:

 - Profesores titulares; Profesores Auxiliares; Maestros de Taller y de Laboratorio; Encargados de Prácticas Agrícolas; Ayudantes; Educadores, exigiendo a todo el Profesorado de la Universidad Laboral el estar en posesión del título académico que exige la Legislación vigente en el grado de enseñanza respectivo, regulando su nombramiento.

1.2.4 Régimen de prestaciones de acción formativa y becas

El Capitulo IX del Estatuto regulaba el Régimen de prestaciones de acción formativa y becas, estableciendo que existiría un cupo total de alumnos a ingresar en la Universidad Laboral (artículo 57) que se aprobaría por la Jefatura
del Servicio de Mutualidades Laborales a propuesta del Departamento Docente de la Universidad Laboral.
En el artículo 58 el Estatuto recoge el derecho de todos los mutualistas a solicitar “la prestación de Acción Formativa” para sí o para sus hijos, siempre que cumplan el requisito estipulado en el art. 35 del Reglamento General del Mutualismo Laboral de 10 de septiembre de 1.954 (Periodo de carencia):
Los beneficiarios deberán estar comprendidos en las edades fijadas en la correspondiente convocatoria, presentar el certificado médico extendido por el facultativo designado por la Mutualidad y hallarse en posesión del título o certificado acreditativo de haber cursado los estudios que se exijan para ingresar en el grado docente para el que se solicitase la prestación. En todo caso y de acuerdo con los principios de la Ley de Protección Escolar, de 19 julio 1944 debían acreditar condiciones intelectuales suficientes para cursar los estudios correspondientes.
En lo respectivo a las becas se recogía que el Servicio de Mutualidades Laborales podía concertar con otras instituciones la creación de becas que facilitasen el acceso a la Universidad Laboral de alumnos que no estén
integrados en el Mutualismo Laboral.
La acción formativa y las becas se clasificaban según el tipo de alumnos:
      a) Para alumnos internos.
      b) Para alumnos medio pensionistas (Los que obtengan prestación de Acción Formativa o beca para Universidad que esté enclavada en la localidad donde residan).
      c) Para alumnos externos.
Se regulaba asimismo el cese en el disfrute de la prestación de Acción Formativa o de la beca, que se producía por los siguientes motivos:
     a) En virtud de petición formulada por los padres del alumno o por su representante legal.
     b) Por haber finalizado los estudios para los que fue concedida la beca. 
    c) Por haber sido dado de baja de acuerdo con las normas docentes de régimen interno sobre conducta y aplicación.                                                       

    d) Por padecer enfermedad o defecto físico que impida cursar regularmente las disciplinas básicas, o por no incorporarse a la Universidad sin causa justificada en las fechas señaladas para llevarlo a cabo.

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Capítulo II

2.- Normas reguladoras de las Universidades Laborales


2.1 Ley 11 de mayo de 1959 núm. 40/59, sobre normas
reguladoras de las Universidades Laborales

La primera regulación y definición por Ley de las Universidades Laborales aparece Ley 40/59, de 11 de mayo 1959 sobre Normas reguladoras de las Universidades Laborales. En su artículo 1 las define de la siguiente manera: Las Universidades Laborales son instituciones docentes con la misión de capacitar profesional y técnicamente a los trabajadores españoles y elevar su total formación cultural y humana para hacer posible su acceso a cualquier puesto social.
La primera de las diferencias que subyacen en tal definición con respecto a la normativa anterior, consiste en su desvinculación conceptual, en cuanto a su definición, de las mutualidades laborales, ya que el Estatuto Docente de 1.958, las definía como “órgano docente de las Mutualidades Laborales”.

El art. 2 de la Ley atribuye una auténtica función tutelar al Estado y una participación de las Mutualidades en los órganos rectores y consultivos, pero bajo la superior dirección y fiscalización del Ministerio de Trabajo: “El Estado ejercerá sobre las Universidades Laborales una obra de protección e impulso a través de M.º de Trabajo, que determinará reglamentariamente los órganos de gobierno de las Universidades Laborales y sus facultades de gestión en relación con las superiores de dirección y fiscalización del Ministerio, así como todo lo referente a patrimonio y administración de dichas nstituciones.
A través de la Organización Sindical los empresarios y trabajadores españoles participarán en el gobierno y administración de las Universidades Laborales de cuyos órganos rectores y consultivos también formarán parte los representantes de las Mutualidades Laborales.

Será preceptivo el informe previo de la Organización Sindical y de las Juntas Rectoras de las Mutualidades para la ordenación de los planes docentes y de financiación de las Universidades Laborales a los que se refieren los artículos tercero y quinto de la presente Ley”.

Es al antiguo Ministerio de Educación Nacional, a quien se atribuyen las facultades en el orden docente, en lo que tenga relación con la ordenación de los planes y de la función docente de las Universidades Laborales.

La formación y selección de los Profesores y educadores de las Universidades Laborales serán objeto de singular cuidado a través de cursos o pruebas especiales o de Instituciones adecuadas.


2.2 Naturaleza jurídica

En cuanto a su personalidad jurídica, la Ley determina que las Universidades Laborales tendrán personalidad jurídica, patrimonio propio y la consideración de Instituciones Públicas no estatales y gozarán a efectos académicos mediante el cumplimiento de los requisitos correspondientes de la situación y beneficios que por la legislación docente se concede a los Centros no estatales reconocidos por el Estado.

Las Universidades Laborales disfrutarán igualmente de los beneficios reconocidos por las Leyes a las Fundaciones benéfico-docentes.

2.3 Régimen económico y financiero


Respecto a la financiación, la Ley establece que la aprobación de los planes generales de financiación de las Universidades Laborales, corresponderá al Gobierno, a propuesta del M.º de Trabajo y previo informe del Ministerio de Hacienda.
Postula la Ley que al desarrollo y sostenimiento de las Universidades Laborales contribuirán:
         1.º El Estado, con las subvenciones que consigne en el presupuesto general de gastos del Estado en su sección correspondiente a Ministerio de Trabajo.
        2.º Las Instituciones de Previsión Social obligatoria:
- Mediante las prestaciones de acción formativa que en forma de becas otorguen a los beneficiarios del régimen de Seguridad Social.
- Mediante las inversiones que hagan para este fin de sus fondos y reservas, conforme a las normas en vigor.
       3.º Las Cajas generales de ahorro popular, que destinarán a esta obra social de interés nacional las cantidades que aportan al M.º Trabajo, con arreglo a lo establecido en el Decreto de 17 octubre 1947, sin perjuicio de satisfacer asimismo las aportaciones establecidas en el ap. c) del art. 20 de la Ley de 20 julio 1955.
      4.º Los trabajadores y las empresas por su participación general en la cuota de formación profesional y en la financiación de los sistemas de previsión social, y además las empresas mediante el abono de becas de estudios que puedan otorgar a sus trabajadores o a las familias de los mismos.         

 5.º Los intereses y rentas de su propio patrimonio, el importe de las subvenciones que puedan percibir de entidades públicas y el de las donaciones, herencias o legados de particulares.
     6.º En cuanto así lo acuerden las Instituciones de previsión social libre, los Ayuntamientos, las Diputaciones, la Organización Sindical y entidades que la constituyen y, en general, las Instituciones, organismos y particulares a quienes interese o que deseen reservar y sostener becas en los cupos de alumnado de las Universidades Laborales.”

Su financiación fue por tanto, peculiar. En sus orígenes recibieron, fundamentalmente, las aportaciones procedentes de las Mutualidades Laborales y su Caja de Compensación, Seguridad Social e Impuestos Generales. Posteriormente, las aportaciones de las Cajas de Ahorro Popular y Confede-radas, las del Fondo Nacional de protección al trabajo junto con otras entidades e instituciones, trataron de justificar, de acuerdo con la Ley reguladora del sistema de Universidades Laborales, el cumplimento de uno de los postulados sociales más acusados: el de la redistribución de la renta.
En consecuencia, esta singular fuente financiera conformada con las aportaciones de las Mutualidades Laborales – como entidades gestoras de
la Seguridad Social- con la recaudación de las cuotas obligatorias a las clases obreras en un contexto político totalitario impregnado, desde sus inicios, por la ideología falangista del nacionalsindicalismo dará lugar a una cómoda, segura y fácil financiación en un procedimiento público parafiscal en el que domina el gravamen de la imposición indirecta sobre la directa, por lo que la parte detraída por los trabajadores de sus ingresos, para destinarlos al consumo, se ve sujeta a imposición indirecta y, por tanto, constituyendo –al propio tiempo- parte de la financiación de las Universidades Laborales. La financiación de estas instituciones docentes a través del mutualismo laboral financia el 90% de los gastos de sostenimiento de las Universidades Laborales.

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Capítulo III


3.- Régimen educativo

Las facilidades financieras representaron gran generosidad de inversiones en infraestructuras y en medios didácticos y humanos permitiendo actuaciones de verdadera vanguardia educativa, tales son los casos de la existencia de un procedimiento evaluador que se adelanta al MEC en casi veinte años mediante las llamadas Juntas de Aula (calificación del alumno mediante reunión de todos los profesores que imparten clase al grupo); existencia de un departamento de Psicología con aplicaciones de técnicas psicométricas a todo el alumnado (en el MEC habrá que esperar casi cuarenta años con el desarrollo de la LOGSE); una ratio baja con una media de poco más de veinte alumnos; excelentes instalaiones deportivas, aulas especiales y espeíficas para música, dibujo, medios audiovisuales, etc.”

3.1 Régimen educativo

Recoge la Ley que el antiguo Ministerio de Educación Nacional, desarrollará en el orden docente sus facultades específicas, de acuerdo con la vigente legislación en materia de educación en sus distintos grados y en lo que tenga relación con la ordenación de los planes y de la función docente de las Universidades Laborales.

Asimismo recogía la Ley que la ejecución de los planes docentes, así como la disciplina y formación del alumnado en las Universidades Laborales, podía encomendarse a Instituciones del Estado, del Movimiento o de la Iglesia o a entidades particulares, bajo la superior inspección y vigilancia de los Ministerios de Trabajo y de Educación Nacional en las materias de su respectiva competencia y con sujeción a lo establecido en las disposiciones de desarrollo de la presente ley.
Esta Ley confirmó como Universidades Laborales las ya existentes a la fecha de su aprobación: Así su artículo 7 recogía que “Sin perjuicio de que en el futuro puedan establecerse mediante Ley nuevas Universidades Laborales, se confirman con tal carácter la de “Francisco Franco”, de Tarragona; la de “José Antonio Primo de Rivera”, de Sevilla; la de “Onésimo Redondo”, de Córdoba y la de “José Antonio Girón” de Gijón.

La presente Ley rigió los destinos y misión educativa de las Universidades Laborales hasta su transformación e integración en el año 1.972 en el régimen educativo de la Ley General de Educación.

3.1.1 Decreto 2266/60 de 24 noviembre de 1960, del Ministerio de Trabajo por el que se regula el Reglamento Orgánico de las Universidades Laborales

El Decreto de 24 noviembre 1960 del Ministerio de Trabajo por el que se aprueba el Reglamento orgánico de las Universidades Labores, las define en el Capítulo I “Consti- tución, finalidad y encuadramiento” de su Título I “

Creación y misión de las Universidades Laborales” como: “Las Universidades Laborales, creadas mediante Ley 40/1959, de 11 mayo, son Instituciones docentes con la misión de capacitar profesional y técnicamente a los trabajadores españoles y elevar su total formación cultural y humana para hacer posible su acceso a cualquier puesto social. Las Universidades Laborales tendrán la consideración de Instituciones Públicas no estatales y gozarán, a efectos académicos, mediante el cumplimiento de los requisitos co-rrespondientes, de la situación y beneficios que por la legislación docente se conceden a los Centros no estatales reconocidos por el Estado. Asimismo disfrutarán de los beneficios atribuidos por las Leyes a las Fundaciones benéfico-docentes.

3.1.2 La misión atribuida a las Universidades Laborales tenía como cometido:

      a) Impartir las enseñanzas que se determinaban en el artículo 46 de la  Ley de 20 julio 1955 y en la Ley de 16 julio 1949, y las que pudiesen implantarse al amparo de la Ley de 20 julio1957 y sus disposiciones concordantes y de aplicación.

     b) Establecer cuantos estudios, incluso de carácter superior, puedan ser desarrollados con eficacia, de acuerdo con lo que para cada uno de ellos se disponga en la legislación reguladora del orden docente que corresponda.

    c) Organizar cursos de perfeccionamiento y de readaptación profesional en régimen normal o de formación acelerada para trabajadores adultos e inválidos recuperables.

   d) Amparar, mediante becas, la capacitación de alumnos en otros Centros de Enseñanza Media y Superior.

   e) Desarrollar planes formativos de postgraduados.

   f) Desarrollar, previo informe y con la colaboración de la Organización Sindical, cursos de divulgación profesional o social para trabajadores adultos.

  g) Proyectar la influencia de la Universidad en su demarcación territorial mediante una adecuada labor de extensión cultural.

3.1.3 Estudios impartidos

Los estudios que sobre cada una de las enseñanzas fueron cursados en las Universidades Laborales se distribuyeron en dos grupos docentes:

  3.1.1.1 Enseñanzas regladas, que se impartieron de acuerdo con la legislación respectivamente aplicable y fueron las siguientes:

                    a) Formación profesional, industria y agrícola.
                    b) Bachillerato laboral, elemental y superior.
                    c) Formación técnica de grado medio y superior.
                    d) Formación humana y social.
                    e) Otras que en lo sucesivo puedan implantarse.

3.1.1.2. Enseñanzas no regladas encomendadas a la formación de profesionales y técnicos especializados, según las necesidades de la producción nacional y regional, así como el perfeccionamiento profesional y capacitación social de los trabajadores adultos. Los títulos previos exigibles, planes de estudio, años de duración, número de cursos y demás condiciones a que se ajustaron dichas enseñanzas, fueron determinadas por el Consejo Técnico.

En línea con los establecido en la Ley de creación 40/59, recoge el Reglamento Orgánico que la ejecución de los planes docentes, así como la disciplina y formación del alumnado, podría encomendarse a Instituciones del Estado, del Movimiento, de la Iglesia o a entidades particulares, de acuerdo con las normas que, con sujeción a lo que dispuso el Reglamento, pudieran ser dictadas por los Ministerios de Trabajo y de Educación Nacional, en las materias de su respectiva competencia y bajo su superior inspección y vigilancia. A tal fin se establecerían los oportunos convenios con las entidades en cada caso concertadas.

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Capítulo IV

4.-Organización y funcionamiento



La organización y funcionamiento de las Universidades Laborales quedaban sometidas a la tutela del M.º Trabajo, al que competían las siguientes funciones:
          a) Desarrollar e impulsar la acción de las Universidades Laborales.
          b) Determinar los órganos de gobierno y sus facultades de gestión.
          c) Dirigir y fiscalizar el funcionamiento de todos los organismos.
          d) Proponer al Gobierno los planes generales de financiación
          e) Dictar las normas reguladoras de la constitución, conservación y  uso del patrimonio particular de cada Universidad Laboral y su correcta afección al fin que se destina.
          f) Establecer normativa y funcionalmente el régimen de
administración de dichas Instituciones.

4.1 Personalidad jurídica

El mencionado Decreto de 24 noviembre 1960 diseña en su Capitulo II del Título I la Personalidad jurídica de las Universidades Laborales.
“Las Universidades Laborales son Corporaciones con personalidad jurídica dedicadas a una obra docente. En todo lo que no esté limitado por la Ley, y siempre dentro del ejercicio de sus funciones universitarias y de lo dispuesto en el presente Reglamento, tendrán capacidad para adquirir, reivindicar, conservar y enajenar bienes de todas clases; administrar los de su patrimonio, celebrar contratos, concertar operaciones de préstamo, obligarse y ejercitar acciones civiles, criminales, administrativas y contencioso- administrativo.
Para constituir inmuebles, adquirir terrenos, realizar instalaciones, concertar préstamos o enajenar bienes o material inventariable será preciso obtener autorización expresa del M.º Trabajo, que se concederá mediante Orden ministerial.
La vida económica de las Universidades Laborales se desenvolverá en régimen de presupuestos anuales de gestión, debidamente aprobados por el M.º Trabajo, a propuesta de la Dirección General de Previsión”.

4.2 Patrimonio

El Decreto de 24 noviembre 1960 establece en su Capitulo III del Título I el Patrimonio Universitario: “Cada Universidad tendrá su patrimonio propio que podrá estar constituido por toda clase de muebles e inmuebles expresamente afectos al cumplimiento de sus funciones docentes y culturales, y aquellos otros bienes de cualquier naturaleza destinados a la producción de rentas con que dotar los servicios precisos para realizar la función universitaria.
Los bienes de cada Universidad Laboral constituyen un solo patrimonio, siendo su titular la Corporación respectiva como persona jurídica.

Constituye el Patrimonio de la Universidad Laboral:

    a) Los bienes cuya propiedad se llegue a consolidar previo reintegro de su importe a las Mutualidades Laborales o demás Organismos que los hayan inicialmente aportado a título oneroso.
   b) Las cantidades que las Cajas Generales de Ahorro Popular aporten de acuerdo con el apartado tercero del artículo 9.º de la Ley 40, de 1959. 
   c) Los recursos de las Granjas Agropecuarias y demás establecimientos e instalaciones productoras de bienes y otras fuentes de rentas.
  d) Los fondos reglamentarios adscritos para el sostenimiento normal de los cursos académicos o para atenciones de carácter extraordinario.
  e) La aportación legal que corresponda de la cuota de Formación Profesional, de acuerdo con el Decreto de 8 enero 1954, y Ley de Formación Profesional Industrial de 20 julio 1955.
  f) Las herencias, legados y donaciones de todo género válidamente aceptados y precisamente destinados a capitalización.
  g) Los bienes o cualquier clase de valores económicos que la propia Universidad llegue a adquirir con sus propios fondos y con sus accesiones. 
  h) Los fondos becarios y, en su caso, cuotas y otras fuentes de ingreso válidamente autorizados por el Ministerio de Trabajo.
  i) Las subvenciones del Estado, en la forma que establece la citada Ley.
  j) Cualquier otro recurso que en lo sucesivo pueda ser afectado previa disposición legal adecuada.

Para cada clase de bienes se formalizará el correspondiente inventario, y el conjunto de estos últimos constituirá el Inventario General del Patrimonio Universitario. Todos los bienes de naturaleza inmueble, cuya propiedad consolida la Universidad Laboral, quedarán inscritos

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Capítulo V

5.- Estructura orgánica

Se establece como Organismo Central el Servicio de Universidades Laborales que tiene a su cargo el desarrollo de la labor que al Estado compete sobre dichas Instituciones.
Son cometidos del Servicio:
     a) Proponer, en armonía con la Ley orgánica y el presente Reglamento, las normas precisas para la regulación de los Organos de gobierno de las Universidades Laborales y sus facul tades de gestión en relación con las superiores de dirección y fiscalización del Ministerio. 
    b) El estudio y propuesta de desarrollo y ejecución de la normativa referente a patrimonio y administración de dichas Instituciones.
   c) El enlace con el M.º Educación Nacional a efectos de regular la ordenación de los planes y función docente de las Universidades Laborales y la formación y selección de los profesores y educadores.
   d) La elaboración de los planes de financiación de las Universidades y sus propuestas al Ministro de Trabajo, así como las de aprobación de presupuestos previo dictamen de la Comisión Económico-Administrativa.
   e) La preparación de las normas para creación de nuevas Universidades Laborales.
   f) La formación de planes para el desarrollo de enseñanzas no regladas, sin perjuicio de la competencia del M.º Educación Nacional y oído el Consejo Técnico.
  g) La fiscalización del funcionamiento de las Universidades Laborales en cuanto es materia de la competencia atribuida al M.º Trabajo.
  h) La coordinación con el Servicio de Mutualidades Laborales a efectos de regulación de los derechos y obligaciones asumidas por el Mutualismo Laboral en el desarrollo y sostenimiento de las Universidades.
  i) La determinación de los porcentajes de alumnado que anualmente se pondrán a disposición de las Mutualidades Laborales a los efectos establecidos en el apartado anterior.
 h) La regulación del régimen becario en dichas Instituciones. 
 i) La elaboración y propuesta al Ministro de Trabajo de cuantas otras disposiciones se requieran.

5.1.- Órganos rectores.

                           a) El Patronato de la Universidad Laboral.
                           b) El Rector.

5.1.1.-El Patronato de cada Universidad Laboral tenía el siguiente cometido:

    a) Conocer e informar preceptivamente ante el Servicio de Universidades Laborales en la elaboración de los planes docentes a desarrollar en la Universidad.
   b) Aportar iniciativas y sugerencias en orden al establecimiento de enseñanzas no regladas, a fin de formar técnicos especialistas para las Empresas encuadradas en la demarcación geográfica sometida a la influencia de la Universidad.
  c) Dictaminar sobre los planes y proyectos que proponga el Rector para la expansión de la vida universitaria en general y el perfeccionamiento de la acción docente.
  d) Vigilar el cumplimiento de la legislación, Reglamentos e instrucciones dictadas por el Servicio de Universidades Laborales.
  e) Fiscalizar el desarrollo de todas las actividades administrativas de carácter patrimonial, económico y financiero, notificando cualquier irregularidad o anomalía para su debida corrección al Rector.
  f) Conocimiento e informe sobre los planes de inversión y de gestión de la Universidad, las Granjas y demás establecimientos auxiliares productores de renta, emitiendo Dictamen sobre los presupuestos anuales y sus cuentas de liquidación, como así también los balances de situación y Memorias reglamentarias.
  g) Visar la Memoria general de actividades realizadas durante cada ejercicio económico o curso por la Universidad.
  a) Intervenir en las operaciones de contratación de obras, instalaciones o servicios mediante la presencia de Vocales en las Mesas de adjudicación.
  i) Desarrollar las tareas específicas que concretamente les sean encomendadas por el Servicio de Universidades Laborales.

El Patronato de la Universidad Laboral estaba presidido por el Delegado de Trabajo, asistido por los siguientes Vocales:

         a) El Rector de la Universidad o persona en quien delegue.
         b) El Delegado Provincial de Sindicatos.
         c) El Delegado del Servicio de Mutualidades Laborales.
         d) El Presidente del Consejo Provincial del Instituto Nacional de Previsión. 
         e) Un representante de la Jefatura Agronómica.
         f) Un representante de la Jefatura de Industria.
         g) Dos representantes del Distrito Universitario al que pertenezca la provincia donde radica la Universidad, libremente designados por el Ministro de Educación Nacional.
        h) Dos empresarios, dos técnicos y dos obreros nombrados por el Presidente, a propuesta del Delegado Sindical Provincial, de entre quienes formen parte de los Órganos de gobierno de las Mutualidades Laborales.
        i) Dos Vocales libremente designados por el servicio de Universidades Laborales entre personas de reconocido mérito y competencia en cuestiones sociales.
       j) El Secretario general de la Universidad lo será del Patronato.
       k) Circunstancialmente, previa autorización del Presidente, podrán incorporarse en calidad de Asesores técnicos funcionarios o Profesores de la Universidad Laboral especializados en las materias de que se trate.

5.1.2.- El Rector

La Universidad Laboral estaba gobernada por un Rector, que era nombrado y separado libremente por el Ministro de Trabajo, de acuerdo con el de Educación Nacional, debiendo recaer la designación en persona que ostentase título académico superior y hubiese acreditado suficientes méritos y capacidad en el ejercicio de actividades docentes.
El Rector dirigía la Universidad Laboral; las Autoridades inmediatas y las Jefaturas de Órganos y Servicios de aquélla se entendía que actúan por su delegación en el ámbito de los correspondientes cometidos.
El Rector tenía la máxima autoridad en cuanto afectaba a la disciplina del personal y a la dirección pedagógica y cultural de la Universidad Laboral, a cuyo efecto le correspondían las siguientes funciones:
                  a) Representación de la Universidad Laboral.
                  b) Concesión de diplomas de estudios.
                  c) Suprema dirección de los Órganos y Servicios docentes.
                  d) Dirección personal de la formación humana.
                  e) Función disciplinaria y académica sobre los Profesores y alumnos.
                  f) La designación y separación de las Jefaturas de sección y departamentos docentes.
                 g) Autorización de los documentos y expedientes universitarios.
En lo que se refiere al desarrollo de las actividades de carácter económico y administrativo precisas para la gestión de la Universidad Laboral, competía al Rector, y responde ante él M.º Trabajo, el ejercicio de las siguientes funciones:
                   a) La dirección de la vida económica de la Universidad. 
                   b) La vigilancia para la mejor custodia y conservación del patrimonio universitario.
                  c) La autorización, con visto bueno, del inventario anual del patrimonio universitario, que preceptivamente ha de ser revisado en cada ejercicio económico.
                  d) La aceptación, previo conocimiento del Patronato y autorización ministerial, de herencias, legados y donaciones, así como la ejecución de los actos jurídicos adecuados para consolidar la propiedad de aquéllos.
                  e) La formulación, asistido por el Administrador y el Interventor de la Universidad de los proyectos de presupuestos anuales, Memorias y balances, comprobando la realización del reglamentario trámite que se dispone en el presente Estatuto.
                  f) La elaboración, cumplidos iguales trámites, de presupuestos ex-traordinarios, cuando haya lugar, así como el visado de expedientes sobre cesión, habilitación y transferencia de créditos durante el ejercicio económico.
                 g) La ordenación concreta de todos los pagos que hayan de realizarse con cargo a presupuestos.
                 h) La aceptación y firma de los contratos de suministros y obras cuya obligación haya de satisfacerse con cargo al presupuesto de la Universidad.
                 i) La firma conjunta con el Administrador y el Interventor de los documentos precisos para la apertura y movimiento de las cuentas corrientes de la Universidad.
                 j) La ordenación y visado, cuantas veces lo estime oportuno de arqueos de Caja.
                k) La fiscalización e inspección de todos los libros de contabilidad, administración e intervención.
                l) La decisión sobre las inversiones concretas de las cantidades comprendidas en los distintos capítulos, artículos y conceptos de los presupuestos.
              m) La autorización, con su visto bueno, de cuantas certificaciones sobre asuntos de la vida económico- universitaria hayan de ser expedidas.
              n) El visado de las liquidaciones anuales de los presupuestos ordinarios y, en su caso, de los extraordinarios y cuantas gestiones e iniciativas de carácter extraordinario juzgue oportuno adoptar en la esfera de su competencia, o proponer, en otro caso, al Patronato Rector o a la Jefatura del Servicio de Universidades Laborales para el mejor desarrollo de la vida económico-administrativa universitaria.
Las que, no incluidas en la enumeración que antecede, se definían en otros artículos del presente Reglamento

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Capítulo VI

6.- Órganos asesores y consultivos



6.1.--Órganos asesores y consultivos

El Claustro Universitario y La Comisión Económico Administrativa
        1) El Claustro Universitario
El Claustro Universitario era el Órgano de representación corporativa de la Universidad y de asesoramiento del Rector en materia docente. Sus funciones:
      - Reunirse y asistir a todos los actos solemnes que requieran la presencia corporativa de la Universidad, incluso cuando se trate de solemnidades, festividades o celebración de actos públicos externos.
      - Asistir al Rector en los actos de apertura del curso, recepción y juramento de Profesores, colación de grados y aquellos otros en que el Rector convoque al Claustro.
     - Asesorar cuando el Rector lo ordene expresamente en cuanto se refiera al establecimiento y organización de las diversas enseñanzas y planes de estudios, coordinación de horarios y uso de aulas y medios didácticos, adquisiciones de material pedagógico, propuesta, dictámenes o planificación de acciones docentes nuevas y, en general, cualquier otro cometido de la misma índole que sea propuesto por el rector u ordenado por el Servicio de Universidades Laborales.
    - Asistir al Rector en cuanto se refiere al régimen interno de la Universidad y disciplina y formación del alumnado.

El Claustro Universitario tenía la siguiente composición:

 
            a) Presidente: El Rector de la Universidad.

            b) Vicepresidentes: El vicerrector  y el Profesor Decano

           c)  Vocales: Los restantes profesores de la Universidad

           d) Secretario: Actuará el que lo sea de la Universidad Laboral. 

 2) La Comisión Económico-Administrativa

 
En cada Universidad Laboral se organizó una Comisión Económico-Administrativa, que según lo establecido en el presente Decreto debía asumir las siguientes funciones:
             a) Asesorar al Rector en cuantos asuntos éste someta a consideración del Organismo.
             b) Prestar asistencia técnica al Patronato de la Universidad cuando así se requiera por el mismo.
            c) Dictaminar sobre los presupuestos anuales de la Universidad y de los establecimientos dependientes de la misma, como así bien en las liquidaciones de los ejercicios económicos y balances y Memorias de situación en cuanto se refiere a cuestiones económicas, financieras o patrimoniales.
            d) Conocer y actuar en las subastas y concursos de obras, instalaciones y suministros de servicios y en la adjudicación de aquéllas provisional o definitivamente, según proceda reglamentariamente.
           e)Dictaminar sobre los proyectos y planes de explotación de los establecimientos afectos a la Universidad Laboral para producción de renta.
           f) Asesorar en materia de inversiones y toda clase de planes financieros para obras, instalaciones o servicios de nueva creación.
          g) Elevar iniciativas, sugerencias o propuestas conducentes al mejor gobierno y administración de la Universidad o a la expansión de sus actividades en cuanto tenga repercusión financiera o económica.
          h) Desarrollar cualquier otro cometido que ordene el Rector o solicite el Patronato de la Universidad Laboral.

La Comisión Económico-Administrativa tenía la siguiente composición:
                      a) Presidente. El Rector de la Universidad 
                      b) Vocales: 
                                      El Secretario general de la Universidad. 
                                      El Administrador de la Universidad. 
                                      El Interventor. 
                                      Dos Profesores libremente designados por el Rector.
                                      Tres mutualistas designados por el Rector, a propuesta del Delegado sindical provincial, de entre quienes formen parte del Patronato.
                                       Dos miembros no mutualistas del Patronato designados por el Presidente de éste.

El Capítulo VI del Título II recoge los Órganos ejecutivos para la gestión de la vida económica de las Universidades Laborales:

El Rector, el Secretario general, el Administrador y el Interventor.

En cada Universidad Laboral se organizó bajo la inmediata dependencia del Rector una Secretaría General, con la misión genérica de velar por el correcto funcionamiento de todos los servicios, tanto docentes como administrativos de la Institución, con el siguiente cometido:

          1) La vigilancia en la aplicación de las normas de régimen interior de la Universidad.
          2) Coordinar la marcha de los Servicios administrativos, fiscalizando la ejecución de su respectivo cometido.
          3) La apertura, registro, distribución y archivo de la correspondencia general de trámite.
          4) La conservación de los inventarios del patrimonio.
          5) Redactar las estadísticas que le sean ordenadas.
          6) Elaborar la Memoria general de actividades.
          7) La expedición y certificación de documentos y libros universitarios.
          8) Llevar la Secretaría del Patronato de la Universidad Laboral.
          9) El Servicio de Protocolo de la Universidad.
        10) Ejecutar los restantes cometidos que le sean ordenados por el Rector.

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Capítulo VII

 7.-Régimen Presupuestario y Régimen Docente

7.1,-Régimen Presupuestario

Al desarrollo y sostenimiento de las Universidades Laborales contribuirán:
            1º. El Estado, con las subvenciones que consigne en el Presupuesto general de gastos del Estado, en su sección correspondiente al Ministerio de Trabajo.
           2º. Las Instituciones de Previsión Social obligatorias.
Mediante las prestaciones de acción formativa que en forma de becas otorguen a los beneficiarios del régimen de Seguridad Social.
Mediante las inversiones que hagan para este fin de sus fondos y reservas, conforme a las normas en vigor.
          3º. Las Cajas generales de ahorro popular que destinarán a esta obra social de interés nacional las cantidades que aportan al M.º de Trabajo con arreglo a lo establecido en el Decreto de 17 de octubre 1947(nº 3913), sin perjuicio de satisfacer, asimismo, las aportaciones establecidas en el apartado c) del artículo 20 de la Ley de 20 julio 1955.
         4º. Los trabajadores y las Empresas por su participación general en la cuota de formación profesional y en la financiación de los sistemas de previsión social y además las Empresas mediante el abono de becas de estudios que puedan otorgar a sus trabajadores o a las familias de los mismos.
        5º. Los intereses y rentas de su propio patrimonio, el importe de las subvenciones que puedan percibir de entidades públicas y el de las donaciones, herencias o legados particulares.
       6º. En cuanto así lo acuerden las Instituciones de previsión social libre, los Ayuntamientos, las Diputaciones, la Organización Sindical y entidades que la constituyen y, en general, las Instituciones, Organismos y particulares a quienes interese o que deseen reservar y sostener becas en los cupos de alumnado de
las Universidades Laborales.

El ejercicio económico de las Universidades Laborales, era adaptado al calendario de los cursos académicos y desenvuelto en régimen de presupuestos, que comprendían el importe de las obligaciones a cubrir durante el ejercicio y los recursos autorizados para hacer frente a aquellas

Los presupuestos incluían: el ordinario de sostenimiento, que era único y anual y, en su caso, los extraordinarios que circunstancialmente procedía elaborar y cuyo ciclo podía abarcar más de un ejercicio.

El presupuesto ordinario se formalizaba por el procedimiento de evaluación, tomando como base los gastos realizados en el ejercicio anterior.

Los presupuestos ordinarios de las Universidades Laborales se ajustaban al formato que establecía el Servicio de Universidades Laborales.

7.2.- Régimen Docente

Para el desarrollo de las funciones docentes encomendadas a la Universidad Laboral funcionarían como Organismos de asesoramiento, coordinación y ejecución, en materia pedagógica, los siguientes:

                                       1.- Jefatura de Estudios. 
                                       2.- Juntas de Sección.
                                       3.- Juntas de Departamento. 
                                       4.- Junta de Formación Humana. 
                                       5.- Juntas de Aulas.
                                       6.- Servicios.

1.-La Jefatura de Estudios será desempeñada por el Vicerrector o por el Profesor de la Universidad que el Rector libremente designe.

Eran funciones de la Jefatura de Estudios:

       a) Someter a consideración del Rector las medidas pertinentes para coordinación de los Organismos docentes y regulación de cada una de las enseñanzas en particular, como así bien, de la actividad del alumnado
       b)Vigilar el cumplimiento de los Reglamentos de personal y disciplina universitaria.
      c) Presidir, cuando asista, las Juntas de Sección y Departamento.
      d) Estudiar y proponer los programas y libros de texto que han de utilizarse por el alumnado, así como cuanto convenga a la dotación de material docente.
      e) Mantener la relación con las familias de los alumnos.
       f) Desarrollar las restantes funciones que el Rector le encomiende.

2.-Las Juntas de Sección estarán integradas por la totalidad del Profesorado afecto a cada Enseñanza específica.

Eran funciones de las Juntas de Sección:

        a) Adaptar los planes de estudio a la modalidad de enseñanza correspondiente.
        b) Estudiar la coordinación de las materias que se cursan, proponiendo al Rector las modificaciones que se estimen oportunas.
        c) Estudiar el horario pertinente para el mejor acoplamiento de las asignaturas que componen el plan de estudios.
       d) Proponer al Rector la adquisición de material pedagógico necesario para el desarrollo de la labor docente.
       e) Asesorar en las adquisiciones del material pedagógico Informar al Rector sobre el desarrollo de las enseñanzas aplicación y aprovechamiento del alumnado.

3.-Las Juntas de Departamentos estaban integradas por los Profesores de materias comunes a dos o más órdenes o grados de enseñanza que se imparta en la Universidad.

Eran funciones de las Juntas de Departamento:

        a) Estudiar la metodología de las materias de su especialidad en relación con el grado de las enseñanzas en que deben aplicarse.
       b) Redactar apuntes o textos para las clases.
       c) Proponer los ejercicios y pruebas a que han de someterse los alumnos.
       d) Informar sobre los horarios de clases
       e) Seleccionar los libros que han de servir de texto para los alumnos de la Universidad.
       f) Proponer al Rector la adquisición de libros de consulta para la Biblioteca de la Universidad.
      g) Elevar al Rector las modificaciones que estimen pertinentes para el mejor cumplimiento de la misión que tienen encomendada.
      h) Informar o proponer sobre la adscripción del profesorado que compone el Departamento a los grados de enseñanza para los cuales tiene especial preparación
      i) Llevar el correspondiente libro de actas de las reuniones y trasladar copia al Rector.
      j) Cada Junta era presidida por uno de los Profesores que la componen, designado libremente por el Rector.

4.-La Junta de Formación Humana la integraban:

    El Rector como presidente, los Directores de Formación Espiritual, Magisterio de Costumbres, Formación del Espíritu Nacional y Formación Cultural y Estética.

Su competencia era :

- Estudiar para cada curso las tareas específicas a desarrollar dentro del peculiar cometido que se le asignaba.

Una vez aprobado por el Rector el Plan a realizar, era elevado para conocimiento y dictamen del Consejo Técnico de Universidades Laborales.

5.-Las Juntas de Aula estaban integradas por los Profesores que daban clases a los mismos grupos de alumnos, por los educadores y Jefe del Colegio respectivo y por el Jefe del Servicio de Psicotecnia.

Las Juntas de Aulas tenían como misión:

        a) Calificación conjunta del grupo de alumnos por aulas.
        b) Propuesta de premios y sanciones.
        c) Estudiar con el asesoramiento del Jefe del Servicio de Psicotecnia, la personalidad del alumno, procurando encontrar los estímulos necesarios para el mejoramiento y aprovechamiento de sus estudios y conducta.
       d) Informar a la Jefatura de Estudios de todos los problemas, tanto docentes como humanos, de los alumnos pertenecientes a su grupo.
      e) Proponer la discriminación del alumnado, razonando el motivo.

Redactar el acta de la reunión entregando copia al Rector.

6.-Servicios Técnicos en las Universidades Laborales

  6.1.- Servicio Psicotécnico, con la misión que el propio nombre determina.

  6.2.- Servicio de Medios Audiovisuales y de Extensión Cultural que atenderá tanto a las necesidades pedagógicas de los cursos regulares como a la proyección externa de la función docente en la zona de la acción de la Universidad.

  6.3.- El Servicio Médico, que cuidará de la salud del alumnado y la higiene de las instalaciones.


Expedición de títulos

Competía al Ministerio de EducaciónNacional la expedición de los títulos correspondientes a los estudios cursados por los alumnos de las Universidades Laborales cuando se trataba de enseñanzas regladas y reconocidas por dicho Departamento . En lo que respecta a las enseñanzas no regladas, la propia Universidad extendía a los alumnos los diplomas acreditativos de los estudios cursados.

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   Capítulo VIII

 
LA INTEGRACIÓN DE LAS UNIVERSIDADES LABORALES EN EL RÉGIMEN ACADÉMICO DE LA LEY GENERAL DE EDUCA-CIÓN.



Decreto de 21 julio 1972, de Presidencia del Gobierno

Este Decreto de la Presidencia del Gobierno constituye el primer paso de la desaparición de las Universidades Laborales como instituciones autónomas, con su propia personalidad, que actuaban en el ámbito educativo. Su normalización e integración en el régimen académico de la Ley General de Educación fue el primer paso para su transformación definitiva.

Las Universidades Laborales, a tenor de lo previsto en la disposición transitoria cuarta, número 1, de la Ley General de Educación, se integran en el régimen académico de dicha Ley, de acuerdo con lo establecido en este Decreto y en sus normas de aplicación y desarrollo.

Se consideraban como Universidades Laborales los Centros que se relacionan en la disposición adicional primera de este Decreto.

Las competencias o capacidades que se les otorgaban en el citado Decreto, “para el cumplimiento de su misión”, a los Centros docentes de Universidades Laborales eran los siguientes:

      a) Impartir las enseñanzas correspondientes a los niveles de Educación General Básica, Bachillerato Unificado y Polivalente, Educación Universitaria y Formación Profesional en sus diversos grados.
     b) Impartir las enseñanzas correspondientes a la Educación permanente de adultos y a la Educación Especial, a través de cursos de iniciación, de perfeccionamiento y de readaptación profesionales.
    c) Amparar, mediante becas convocadas a tal efecto, la capacitación de sus alumnos en otros Centros, incluidos los de carácter universitario, en todos sus ciclos, en especial a tenor de lo establecido en el artículo sexto de esta disposición.
    d) Proyectar su influencia en la demarcación territorial correspondiente mediante una adecuada labor de extensión y promoción cultural.

En cuanto a los alumnos que tendrían acceso a los Centros docentes de Universidades Laborales serían los trabajadores españoles y sus familiares incluidos en el Sistema de la Seguridad Social, que fuesen declarados beneficiarios de una beca o prestación de acción formativa en las condiciones que reglamentariamente determinase el M.º de Trabajo.

También tenían, como recogía el Decreto, acceso a los Centros docentes de Universidades Laborales otros alumnos, especialmente los de la zona, comarca o región en que aquellos se encuentren enclavados bajo el sistema de conciertos o convenios con Organismos, Instituciones, Empresas o, en su caso, por el pago de los costes establecidos por el M.º Trabajo en cada supuesto, con adecuación al régimen económico establecido con carácter general para cada grado o nivel de enseñanza.

Órganos académicos:


El Decreto establecía que cada Universidad Laboral contará con un Claustro de Profesores y un Consejo Asesor en el que estarían representados los padres de los alumnos a través de las Instituciones Mutualistas de la Seguridad Social. El Claustro y el Consejo Asesor eran únicos para cada Universidad Laboral sin perjuicio de que pudieran funcionar en secciones diferenciadas, atendiendo a las exigencias de especialización de los distintos niveles y grados educativos.

El Director Técnico de dichos niveles y grados contaría con la titulación e idoneidad requerida por la legislación académica aplicable.

Niveles, modalidades y grados educativos.

El sistema de Universidades Laborales impartiría, cuando así se dispusiese por el M.º Trabajo y previo informe del M.º Educación y Ciencia, las enseñanzas correspondientes a la segunda etapa de la Educación General Básica y las de Formación Profesional de Primer Grado, cuya gratuidad se haría efectiva en los términos concertados al amparo de la Ley General de Educación.
En el nivel de Bachillerato y en el Segundo Grado de Formación Profesional, se reconoció por el M.º Educación y Ciencia a los Centros docentes de Universidades Laborales, la condición de Centros homologados, a los efectos establecidos en los artículos 95 y concordantes de la Ley General de Educación.

Los Centros docentes de Universidades Laborales mantuvieron su competencia para organizar cursos de perfeccionamiento, de actualización y reconversión profesional y, en general, para las actividades relativas a la educación permanente de adultos en cuanto constituyera materia propia del M.º Trabajo, a tenor del artículo 45 de la Ley General de Educación. A tal efecto, entre sus objetivos se estableció que atenderían preferentemente los cursos de perfeccionamiento y reconversión profesional de personal ya especializado, en sus distintos niveles, de acuerdo con los objetivos del Programa de Promoción Profesional del M.º Trabajo.

A los Centros docentes de Universidades Laborales también se les reconoció la posibilidad de realizar actividades relativas a cursos para inválidos recuperables, dentro de la Educación Especial.

Se autorizó a los Centros docentes de Universidades Laborales para que impartiesen el Curso de Orientación Universitaria, cuyo régimen, desarrollo y valoración se ajustaría a lo dispuesto en la Ley General de Educación.

Las Escuelas de Ingeniería y Arquitectura Técnica existentes en las Universidades Laborales quedaron constituidas por este Decreto en Escuelas Universitarias no Estatales, según los términos recogidos en la disposición adicional segunda y adscritas al Distrito Universitario correspondiente.

El Profesorado de los Centros Docentes de Universidades Laborales debía reunir a partir de la entrada en vigor del Decreto las condiciones que, en cuanto a titulación mínima para los diferentes niveles y grados se establecían en la Ley General de Educación.

Los deberes y derechos académicos del Profesorado serían los establecidos en la Ley General de Educación y disposiciones reglamentarias, sin perjuicio de los que se derivasen de su relación jurídica de empleo con las Universidades Laborales, que se someterían a las normas estatutarias que dictase el Ministerio de Trabajo.

El régimen de selección y formación del Profesorado se ajustaría a lo dispuesto en el Estatuto de Personal aplicable a las Universidades Laborales.

A partir de la promulgación del Decreto, la habilitación y formación pedagógica de este profesorado se adecuaría a los principios y orientaciones recogidos en la Ley General de Educación y disposiciones que la desarrollen y se adquiriría en los centros oficiales con los que se celebrasen los oportunos conciertos y, en su caso, en un centro propio especializado.

En este Decreto de 21 de julio de 1972 y más en concreto en su Disposición Adicional Segunda se establece que las Universidades Laborales y sus Centros docentes dependientes quedan reconocidos académicamente con el carácter de Centros no Estatales, para impartir los niveles y grados educativos que se citan para cada uno de ellos con adecuación al proceso de desarrollo del sistema educativo instaurado por dicha Ley de Educación.

En esta Disposición Adicional en su punto 2 se le atribuye a la Universidad Laboral de Gijón competencias para la formación en:

          a) Bachillerato Superior General (en su día Bachillerato Unificado Polivalente).
          b) Formación Profesional de Primer Grado.
          c) Formación Profesional de Segundo Grado.
          d) Curso de Orientación Universitaria.
          e) Estudios Universitarios de Ingeniería Técnica Industrial en la especialidad Mecánica.
          f) Formación Profesional de Tercer Grado.

Por el Real Decreto Ley 36/1978, de 16 de noviembre, sobre gestión institucional de la Seguridad Social, la salud y el empleo (B. 0. E., de 18 de noviembre), quedaba transferida a la Administración Institucional del Estado desde la Seguridad Social el Servicio de Universidades Laborales, entre otros servicios. Los bienes, derechos y acciones quedaban integrados en el patrimonio del Instituto Nacional de Enseñanzas Integradas.

Por el Real Decreto 2049/1979, de 14 de agosto, sobre organización y funciones del Insti tuto Nacional de Enseñanzas Integradas (B. 0. E. de 28 de agosto), se regulaba la normativa básica de la nueva entidad, que sustituía y se hacia cargo de las Universidades Laborales, cuya personalidad jurídica había sido suprimida por el Real Decreto anterior. El sistema docente de las Universidades Laborales pasaba a constituir la Red de Centros y Servicios Docentes del I. N. E. L, convirtiéndose cada una de las universidades en Centros de Enseñanzas Integradas. El funcionamiento de estos se atiene al Real Decreto 1708/1981, de 3 de agosto, por el que se regulan los Centros Docentes del Instituto Nacional de Enseñanzas Integradas (B. 0. E. de 8 de agosto). Dicho organismo había sido suprimido por Real Decreto 2183/1980.

Las Universidades Laborales constituyeron en su etapa inicial, y a lo largo de su desarrollo, un sistema de cobertura educativa para las capas sociales menos favorecidas, esto es, facilitar la vieja aspiración de la población obrera del derecho a la educación. Las Universidades Laborales pervivieron, con todas sus servidumbres y grandezas, durante veintitrés años de la Historia de España de la segunda mitad del siglo XX y han dejado, además de una indeleble huella arquitectónica en la geografía española, con la red de Centros de Universidades Laborales, un rastro cultural y profesional en el casi medio millón de alumnos que pasaron por sus aulas